Affair in Texcoco (pasión, miedo y esperanza)
La lluvia acompañaba la noche, una noche sin luna, sin luz y un silencio aterrador. Pero los dos corrían buscando donde salvaguardarse. Salieron tarde del hospital, fue un día caótico entre Urgencias y el área de Admisión, un accidente de tren había aumentado el número de camas ocupadas. Guadalupe siendo un enfermero responsable no se fue hasta haber terminado los expedientes de ingreso de todos, mientras que el Doctor Jánome revisaba a los pacientes nuevos.
Entraron al hostal de siempre, y se quitaron las prendas para tomar una ducha, Guadalupe fue el que rompió el silencio: - ¿Cansado Doctor?
- Esta noche noLupe, estoy muerto. Se que es más frecuente mi cansancio, pero entiéndeme, ya no tengo los diecisiete ¿verdad?
- Todavía me acuerdo de nuestras escapadas, siempre buscando un escondite para que no nos encontrara la prefecta. Ya casi veinte años de conocerte Jánome; y te casaste...
- Tú sabias que Sole era mi novia, de hecho ustedes eran amigos, pues ya mejor cambiemos de tema y abre más la caliente por favor.
- Ya está, yo no podía seguir hablándole a Sole, mientras me tocaba con su novio, pero claro siempre una mujer que sale embarazada puede amarrar más a un hombre.
En ese momento se abre la puerta del baño y suenan dos disparos, el doctor Jánome está congelado y ve caer a Guadalupe, levanta la mirada y ahí está Sole.
- Está es la última vez que ustedes dos se burlan de mí, eres un cínico. - ella gritando descontrolada e histérica se le va a los golpes a su marido.
- ¿Qué te pasa mujer? ¿Te volviste loca?
Jánome no podía poner las manos porque estaba perdiendo el equilibrio en la regadera, como pudo se escabulle de la agresividad de su esposa.
- ¿Qué haz hecho Sole? ¿Por qué?
- Todavía preguntas, si tuviera otra bala créeme que tú estarías igual en el piso, veinte años viéndome la cara, cerdo, nunca te importé, ni los niños te importan, par de cerdos.
Jánome sintió el impulso de abrazarla y le dijo:
- Perdóname Sole, perdónanos a los dos ya suena la sirena, no tardan en entran los de la guardia, dame la e, paraq dejar mis huellas, diremos que ustedes dos eran amantes y yo los descubrí...
Se puso su ropa, en ese momento entró la policía, él dejó de escuchar, seguía en shock, nunca notó cuando le pusieron las esposas, sólo cuando Sole le dijo:
- Me lo debes Jánome, púdrete en la cárcel de tus mentiras...



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