Tiburón Blanco

1. Augusto 
 
- ¿Quieren realmente que yo hable?; pero tendrán la apertura de escucharme, del hombre respetable que ustedes creen que es el difunto, entiendan el  porque para mi es una cucaracha.
Tenia 14 años, él era todo para mi, Constantino era muy amigo de mis padres, que también son músicos, les dijo que a su lado yo estaría en las grandes ligas, pero ese viaje a París se tornó en una pesadilla. Todo el camino me estuvo diciendo que llegaríamos directo con grandes artistas para que escucharan mi guitarra, y no pasó.
Llegamos al hotel, recuerdo que me pidió tocara para él mientras se duchaba, salió desnudo y me dijo que prendiera la radio, un especial de Lola Flores, al principio pensé que eso estaba mal, su mirada me exigía dejarme llevar asi que dejé la guitarra y sin pensarlo tanto fui a sus brazos, sentir su respiración cerca de mi cuello, sus manos jugando a imaginar que eramos gitanas,  yo me quite la ropa para seguir bailando con Constantino,  paramos para caer rendidos a la cama, y él se entretenía con mi pelo. 
Al amanecer estaba desnudo, miré alrededor todo vacío, no lo pude creer, se fue  con mis pertenencias hasta mi pasaporte, encontré mi ropa interior la cual me puse para poder ir a la recepción donde me confirmaron que mi acompañante se había retirado, y yo tuve que buscar ayuda porque no tenía ni un duro para pagar, hasta el consulado tuvo que intervenir para regresarme a mi casa. Lo peor es que le lloré una eternidad, creí que la culpa era mia y justifique hasta el final al hombre que me partió en dos. Todas las instituciones lo buscaron, pero ni rastro, como si sé hubiera ido hasta el fondo del mar.

2. Claudio 

- Perdón si interrumpo pero quisiera también conocieran al Constantino que yo viví, mi historia inicia en la correccional de menores, desde los 15 me ingresaron, claro está que era un chico problema, según los profesores tenía problemas de ira, todos menos uno, el profesor de artísticas, Constantino. Nos daba clases sólo dos horas por semana, él me decía que me enfocara en las notas.
Y los años pasaron hasta que llegó mi cumpleaños 17, Constantino llegó con una guitarra, por las iniciales grabadas puedo deducir quien fue el dueño. Constantino me dijo que ya me tenían que echar por mi edad, que con la música me podía apoyar en lo que buscaba otro ingreso, bueno hasta su dirección me anotó para quedarme con él en el tiempo que durara buscando mi a mis familiares. Y llegué, cuando me recibió me dijo: "date una ducha y arréglate, te preparé una muda y si nos va bien esta noche, mañana vamos por ropa nueva, algo barato pero nueva." Pues nos presenta en un bar, tocamos algo de Sade, baladas de Franco de Vita, de los Doors y Carlos Santana, y así por tres semanas. 
Constantino me contó que nos teníamos que separar, la casa donde nos quedábamos era de una Tia que se había ido a Budapest de vacaciones pero que ya estaba por regresar. Esa noche tocamos con mucho sentimiento, porque sabíamos que era el final, yo me quedé sólo en el bar y hasta la fecha ahí trabajo, me quedo a veces en la bodega y otras en el hotel que esta cerca, bueno ya me habían abandonado antes mis padres, por lo menos Constantino me dejo en un lugar mejor. Ya no supe nada de él, hasta este momento que el dueño del bar me dijo donde lo estaban velando. 

3. Marcelo

- Hoy despedimos a un personaje que su tarea era de llenar de ilusiones y esperanzas a los abandonados, y después como tiburón blanco que se sumerge en el fondo del mar, nos deja sin una pista para seguirlo, hasta que encuentre otra víctima. 
Lo conocí cuando tenia 15 años, él ya tebia la mayoría de edad, pero compartíamos la clase en la casa de cultura, pintura al óleo. Constantino tenía talento para el impresionismo, me pidió como su modelo, y tengo los cuadros todavía que recuperé del taller; yo soy más cubismo y también lo pintaba, un fin de semana me invitó al río, nos llevamos todo nuestro equipo y al llegar, me dijo que nos pintaremos desnudos; hay momentos que somos sólo hormonas, pierdes el miedo porque nunca piensas en el final, sólo el momento.
Guardo ese dia en mi corazón, de esos momentos felices que están lejos de las nubes grises de angustia, ansiedad, miedo y dolor, porque no supiste que hiciste mal, sin explicaciones de nada y desaparecer simplemente como el humo.

 Los tres jóvenes eran los únicos en el velatorio, sin lágrimas y sin mas se fueron cada uno por su lado, con la idea de que por lo menos ya no habrá dudas de dónde está Constantino.


Comentarios

  1. Se puede decir que era un depredador, y al final nadie lo pudo encarar, se quedaron con esa historia solo sus adentros:(

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares